Todo niño debe tener una mascota para ser mas feliz. Y una buena mascota es una mascota a medida. Como Killer. Fiel, alerta, elegante y feroz cuando era necesario.
Killer era tambien un perro muy cool y bastante postmodernoso en sus gustos. Por ejemplo, cada vez que le sacaba una foto me pedia que se la retoque en Photoshop. Su carisma es mas que obvio, uno queda encantado frente a esa presencia, esa mirada. Actualmente se independizo de mí y vive en Filadelfia, donde participa de un proyecto artistico colectivo llamado “canes por la paz”. Aunque en verdad trabaja como espía y está infiltrado en esa agrupación cultural, considerada sospechosa de vinculos con el terrorismo. Si se entera que escribí estas palabras…no quiero imaginar lo que me podría ocurrir. Siempre fue muy estricto en cuanto a deber y violencia se trata. En fin.
Estoy casi seguro que se trataba de un perro, a pesar de que mi tio Tito opinaba que era un murcielago, mi prima Aresilia un cangurito, mi profesor de ciencias una mezcla de todas esas cosas maldecida por la genetica (no me quedo claro a que se referia), y mis padres se negaban a opinar una y otra vez.
Les presento a KILLER
noviembre 1, 2008 por brian erasmus